
Coraza de San Patricio
Cristo conmigo,
Cristo delante de mí,
Cristo detrás de mí,
Cristo en mí,
Cristo debajo de mí,
Cristo sobre mí,
Cristo a mi derecha,
Cristo a mi izquierda,
Cristo cuando me acuesto,
Cristo cuando me siento,
Cristo cuando me levanto.
Cristo en el corazón de todo hombre que piensa en mí,
Cristo en la boca de todo hombre que habla de mí,
Cristo en todo ojo que me ve,
Cristo en todo oído que me escucha.
Hoy me levanto
por una fuerza poderosa,
la invocación de la Santísima Trinidad,
por la fe en la Trinidad,
por la confesión de la unidad
del Creador del universo.
Me levanto hoy
por la fuerza del nacimiento de Cristo y su bautismo,
por la fuerza de su crucifixión y sepultura,
por la fuerza de su resurrección y ascensión,
por la fuerza de su venida para el juicio final.
Me levanto hoy
por la fuerza del amor de los querubines,
en la obediencia de los ángeles,
en el servicio de los arcángeles,
en la esperanza de la resurrección,
en las oraciones de los patriarcas,
en las predicaciones de los apóstoles,
en la fe de los confesores,
en la pureza de las vírgenes santas,
en las obras de los justos.
Me levanto hoy
por la fuerza del cielo:
luz del sol,
resplandor de la luna,
esplendor del fuego,
velocidad del rayo,
rapidez del viento,
profundidad del mar,
firmeza de la tierra,
solidez de la roca.
Cristo me proteja hoy
contra todo mal,
contra toda fuerza hostil,
contra los engaños del mal,
contra quienes deseen hacerme daño,
de cerca o de lejos,
solo o acompañado.
Cristo conmigo,
Cristo delante de mí,
Cristo detrás de mí.
Amén.
