Evangelio de Hoy Martes 6 de Enero de 2026 y Lecturas de la Misa
Primera Lectura
De la primera carta del apóstol san Juan 4, 7-10
Queridos hijos: Amémonos los unos a los otros, porque el amor
viene de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a
Dios. El que no ama, no conoce a Dios, porque Dios es amor.
El amor que Dios nos tiene se ha manifestado en que envió al
mundo a su Hijo unigénito, para que vivamos por él.
El amor consiste en esto: no en que nosotros hayamos amado a
Dios, sino en que él nos amó primero y nos envió a su Hijo, como
víctima de expiación por nuestros pecados. Palabra de Dios.
Salmo Responsorial
R. Que te adoren, Señor, todos los pueblos.
Comunica, Señor, al rey tu juicio y tu justicia, al que es hijo
de reyes; así tu siervo saldrá en defensa de tus pobres y regirá a
tu pueblo justamente. R.
Justicia y paz ofrecerán al pueblo las colinas y los montes. El
rey hará justicia al oprimido y salvará a los hijos de los pobres. R.
Florecerá en sus días la justicia y reinará la paz, era tras era.
De mar a mar se extenderá su reino y de un extremo al otro de
la tierra. R.
Aclamacion antes del Evangelio
R. Aleluya, aleluya.
El Señor me ha enviado para anunciar a los pobres la buena
nueva y proclamar la liberación a los cautivos. R. Aleluya.
Evangelio de Hoy Martes 6 de Enero de 2026
Del santo Evangelio según san Marcos 6, 34-44
En aquel tiempo, al desembarcar Jesús, vio una numerosa
multitud que lo estaba esperando, y se compadeció de ellos,
porque andaban como ovejas sin pastor, y se puso a enseñarles
muchas cosas.
Cuando ya atardecía, se acercaron sus discípulos y le dijeron:
«Estamos en despoblado y ya es muy tarde. Despide a la gente
para que vayan por los caseríos y poblados del contorno y compren
algo de comer». Él les replicó: «Denles ustedes de comer». Ellos
le dijeron: «¿Acaso vamos a ir a comprar doscientos denarios de
pan para darles de comer?» Él les preguntó: «¿Cuántos panes
tienen? Vayan a ver». Cuando lo averiguaron, le dijeron: «Cinco
panes y dos pescados».
Entonces ordenó Jesús que la gente se sentara en grupos sobre
la hierba verde y se acomodaron en grupos de cien y de cincuenta.
Tomando los cinco panes y los dos pescados, Jesús alzó los ojos al
cielo, bendijo a Dios, partió los panes y se los dio a los discípulos
para que los distribuyeran; lo mismo hizo con los dos pescados.
Comieron todos hasta saciarse, y con las sobras de pan y de
pescado que recogieron llenaron doce canastos. Los que comieron
fueron cinco mil hombres. Palabra del Señor.
Reflexion del Evangelio de Hoy
Las multitudes seguían a Jesús para
escuchar ávidamente su palabra, hasta el grado de
olvidarse de sí mismos. Es entonces cuando el Señor
siente compasión de quienes «andaban como ovejas
sin pastor» y, cuando cae la tarde, les proporciona
una comida milagrosa. Estamos aquí ante un prodigio
que es signo y manifestación de la vida divina que Dios nos
ofrece en Cristo. Banquete mesiánico que recuerda el «maná» del
desierto y –como un venturoso anticipo– nos remite al
Pan de la «Eucaristía» que ha de unirnos en fraternidad
y en comunión de vida.
