¿Que santo se celebra el 28 de enero? ¿Cual es el Santo de Hoy 28 de Enero? Todo esto y mas en el siguiente articulo.
28 de enero: Santo Tomás de Aquino, presbítero y doctor de la Iglesia
(+1274)
Santo Tomás de Aquino, conocido como el Doctor Angélico, es el patrono de los estudiantes. Nació en una familia noble de Aquino y recibió su primera educación en Montecassino. Más tarde, continuó sus estudios en Nápoles, donde decidió unirse a la orden de los dominicos. Esta decisión contrarió profundamente a su madre, quien tenía otros planes para él. En un intento de cambiar su decisión, lo encerró en el castillo familiar.
Durante su confinamiento, sucedió un hecho significativo: una noche llevaron a una mujer a su habitación para tentar su pureza, pero Tomás resistió con firmeza. En un acto simbólico, tomó un tizón encendido para ahuyentarla. Más tarde, según cuenta la tradición, dos ángeles lo visitaron en sueños y lo ciñeron con un cordón incandescente, marcando su victoria espiritual sobre las tentaciones de la carne.
En el encierro, Tomás dedicó su tiempo a la oración y a la lectura de libros que lograba recibir de un fraile dominico. Con la ayuda de una estratagema, finalmente logró escapar y se trasladó a estudiar en Colonia y París bajo la guía de San Alberto Magno, convirtiéndose en uno de sus discípulos más destacados.
Santo Tomas, Un estudiante modelo
Tomás era conocido por su dedicación y concentración en los estudios. Su carácter reservado le ganó el apodo de «el buey mudo». Sin embargo, su maestro, San Alberto, defendió su potencial diciendo: “Sus mugidos resonarán en todo el mundo”.
Más tarde, Tomás mismo daría valiosos consejos a los estudiantes, los cuales reflejaban su método de vida:
- Avanzar paso a paso en el conocimiento, de lo sencillo a lo complejo.
- Amar la soledad y evitar distracciones excesivas.
- Ser prudente al hablar y disciplinado en el estudio.
Santo Tomas, Su misión intelectual y espiritual
El papa le ofreció el arzobispado de Nápoles, pero Tomás tenía una misión diferente. Su tarea principal era proteger la doctrina cristiana del peligro que suponían las influencias del aristotelismo averroísta. Tomás logró integrar las enseñanzas de Aristóteles en una síntesis cristiana, unificando la filosofía griega y la teología cristiana.
En París, Tomás asumió la cátedra de su maestro, San Alberto, donde dejó asombrados a todos con su claridad y profundidad al comentar las obras de Aristóteles y Pedro Lombardo. Este trabajo le valió tanto admiradores como detractores, enfrentándose a críticas por parte de agustinianos y averroístas.
Su obra cumbre, la Suma Teológica, es un monumento del pensamiento cristiano y filosófico, considerada una de las mayores hazañas intelectuales de la humanidad. Otras obras destacadas incluyen Sobre la Verdad, Suma contra gentiles y sus comentarios al Cantar de los Cantares.
Santo Tomas, Un teólogo y místico
La vida espiritual de Santo Tomás fue tan profunda como su intelecto. Antes de cualquier estudio, dedicaba tiempo a la oración, según relató su amigo fray Reginaldo. En sus escritos sobre el Santísimo Sacramento y sus sermones, se percibe su naturaleza mística. Durante las misas, frecuentemente caía en éxtasis y derramaba lágrimas de devoción.
En una ocasión, mientras escribía sobre los Sacramentos en la Suma Teológica, tuvo una visión durante la celebración de la Misa. Después de esta experiencia, dejó de escribir, afirmando: “Lo que he escrito, comparado con lo que he visto, me parece ahora como heno”.
El final de su camino
Santo Tomás fue invitado por el papa Gregorio X al Concilio de Lyon. Sin embargo, enfermó durante el trayecto y fue recibido en el monasterio de Fossanova, donde falleció el 7 de marzo de 1274. La «visión parcial» que tuvo en vida dio paso a la plenitud de la visión celestial.
Fue canonizado en 1324 por el papa Juan XXII, y su legado continúa inspirando a estudiantes, teólogos y cristianos en todo el mundo.
Otros santos del día: Tirso, Julián, Juan y Santiago.
