Dionisio, primer obispo de París, sufrió el martirio hacia mediados
del siglo III. Su cuerpo fue inhumado al norte de la ciudad. Hacia
495, santa Genoveva mandó construir una basílica sobre su tumba.
Se le asocian dos compañeros en el martirio, Eleuterio y Rústico.
PRIMERA LECTURA
Del libro del profeta Malaquías 3, 13-20a
“Ustedes me han ofendido con sus palabras, dice el Señor, y todavía preguntan: ‘¿Qué hemos dicho contra ti?’ Han dicho esto: ‘No vale la pena servir a Dios. ¿Qué hemos ganado con guardar sus mandamientos o con hacer penitencia ante el Señor de los ejércitos? Más bien tenemos que felicitar a los soberbios, pues hacen el mal y prosperan, provocan a Dios y escapan sin castigo’ “. Entonces, los que temen al Señor hablaron unos con otros. Y el Señor puso atención y escuchó lo que decían y se escribió ante él un libro en el que están registradas las obras y los nombres de los
que temen al Señor y lo honran. “El día que yo actúe, dice el Señor de los ejércitos, ellos serán mi propiedad personal y yo seré indulgente con ellos, como un padre esindulgente con el hijo que lo obedece. Entonces verán la diferencia entre los buenos y los malos, entre los que obedecen a Dios y los que no lo obedecen. Ya viene el día, ardiente como un horno, y todos los soberbios y malvados serán como la paja. El día que viene los consumirá, dice El Señor de los ejércitos, hasta no dejarles ni raíz ni rama. Pero para ustedes, los que temen al Señor, brillará el sol de justicia, que les traerá la salvación en sus rayos”. Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL
R. Dichoso el hombre que confía en el Señor.
Dichoso aquel que no se guía por mundanos criterios, que no anda en malos pasos ni se burla del bueno, que ama la ley de Dios y se goza en cumplir sus mandamientos. R.
Es como un árbol plantado junto al río, que da fruto a su tiempo y nunca se marchita. En todo tendrá éxito. R.
En cambio los malvados serán como la paja barrida por el viento porque el Señor protege el camino del justo y al malo sus caminos acaban por perderlo. R.
EVANGELIO DE HOY JUEVES 9 DE OCTUBRE DE 2025
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Supongan que alguno de ustedes tiene un amigo que viene a medianoche a decirle: ‘Préstame, por favor, tres panes, pues un amigo mío ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle’. Pero él le responde desde dentro: ‘No me molestes. No puedo levantarme a dártelos, porque la puerta ya está cerrada y mis hijos y yo estamos acostados’. Si el otro sigue tocando, yo les aseguro que, aunque no se levante a dárselos por ser su amigo, sin embargo, por su molesta insistencia, sí se levantará y le dará cuanto necesite.
Así también les digo a ustedes: Pidan y se les dará, busquen y encontrarán, toquen y se les abrirá. Porque quien pide, recibe; quien
busca, encuentra y al que toca, se le abre. ¿Habrá entre ustedes algún padre que, cuando su hijo le pida pan, le dé una piedra? ¿O cuando
le pida pescado, le dé una víbora? ¿O cuando le pida huevo, le dé un alacrán? Pues, si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus
hijos, ¿cuánto más el Padre celestial les dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan?”. Palabra del Señor.
REFLEXIÓN DEL EVANGELIO DE HOY JUEVES 9 DE OCTUBRE DE 2025
La parábola del amigo inoportuno quiere enseñarnos la virtud de la perseverancia, como principio y característica fundamental de toda la
doctrina evangélica acerca de la oración. Esta forma casi impertinente de dirigirse al Padre –«que sabe dar cosas buenas» a quienes se las pidan– evitará en el creyente cualquier desasosiego o incluso cualquier desesperación. Pero lo que más debemos requerir, a fin de cuentas, es el Espíritu Santo y sus dones (Cfr. Gal 5, 22-23). Este es el gran «regalo» que debemos tratar de buscar y de pedir, más que cualquier otra cosa.
