Evangelio de Hoy Sabado 7 de Febrero de 2062 y Lecturas de la Misa
Color Liturgico: VERDE
Primera Lectura
Del primer libro de los Reyes: 3, 4-13
En aquellos días, el rey Salomón fue al santuario de Gabaón a ofrecer sacrificios
y ofreció mil holocaustos sobre el altar. Una noche, estando él dormido en aquel
lugar, se le apareció el Señor y le dijo: “Salomón, pídeme lo que quieras, y yo te
lo daré”.
Salomón le respondió: “Señor, tú trataste con misericordia a tu siervo David, mi
padre, porque se portó contigo con lealtad, con justicia y rectitud de corazón.
Más aún, también ahora lo sigues tratando con misericordia, porque has hecho
que un hijo suyo lo suceda en el trono. Sí, tú quisiste, Señor y Dios mío, que yo,
tu siervo, sucediera en el trono a mi padre, David. Pero yo no soy más que un
muchacho y no sé cómo actuar. Soy tu siervo y me encuentro perdido en medio
de este pueblo tuyo, tan numeroso, que es imposible contarlo. Por eso te pido
que me concedas sabiduría de corazón para que sepa gobernar a tu pueblo y
discernir entre el bien y el mal. Pues sin ella, ¿quién será capaz de gobernar a
este pueblo tuyo tan grande?”.
Al Señor le agradó que Salomón le hubiera pedido sabiduría y le dijo: “Por
haberme pedido esto, y no una larga vida, ni riquezas, ni la muerte de tus
enemigos, sino sabiduría para gobernar, yo te concedo lo que me has pedido. Te
doy un corazón sabio y prudente, como no lo ha habido antes ni lo habrá después
de ti. Te voy a conceder, además, lo que no me has pedido: tanta gloria y riqueza,
que no habrá rey que se pueda comparar contigo”.
Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.
Salmo Respnsorial
R. Enséñanos, Señor, a cumplir tus preceptos.
Sólo cumpliendo tus mandatos puede un joven vivir honestamente. Con todo el
corazón te voy buscando, no me dejes desviar de tus preceptos. R.
En mi pecho guardé tus mandamientos, para nunca pecar en contra tuya. Señor,
bendito seas; enséñame tus leyes. R.
Con mis labios he ido enumerando todos los mandamientos de tu boca. Más me
gozo cumpliendo tus preceptos que teniendo riquezas. R
Aclamacion antes del Evangelio
R. Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me siguen. R
Evangelio de Hoy Sabado 7 de Febrero de 2026
Del santo Evangelio según san Marcos: 6, 30-34
En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo
lo que habían hecho y enseñado. Entonces él les dijo: “Vengan conmigo a un
lugar solitario, para que descansen un poco”. Porque eran tantos los que iban y
venían, que no les dejaban tiempo ni para comer.
Jesús y sus apóstoles se dirigieron en una barca hacia un lugar apartado y
tranquilo. La gente los vio irse y los reconoció; entonces de todos los poblados
fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron.
Cuando Jesús desembarcó, vio una numerosa multitud que lo estaba esperando y
se compadeció de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor, y se puso a
enseñarles muchas cosas.
Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús
Reflexion del Evangelio de hoy
Hoy se reflexiona cada vez más sobre la importancia de cuidar a los demás.
Como dice Ester Busquets: “somos lo que somos gracias a que otros nos han
cuidado y nos cuidan”. El ser humano, por naturaleza, cuida: está capacitado
para cuidarse a sí mismo, cuidar a otros y también a la naturaleza. Desde esta
perspectiva, llama la atención que Jesús invite a sus apóstoles a retirarse a un
lugar solitario “para que descansen un poco”. Si alguien estaba cansado, era él –
más que sus acompañantes–, y, aun así, se preocupa por crear un espacio de
descanso para ellos.
Aquí encontramos un matiz poco explotado de la personalidad de Jesús. Para él,
los apóstoles no son sus empleados, mucho menos sus siervos: son personas que
necesitan atención, descanso y comprensión. Jesús los cuida, incluso parece
protegerlos de cierto tipo de gente que no les da tiempo ni para comer (v. 31).
Los cuida no para que rindan más, sino para que estén en paz, puedan seguir
sirviendo al Reino y, además, aprendan a cuidar de los demás. ¿Quiénes han
cuidado de nosotros? Recordémoslos con cariño y agradecimiento. ¿Qué
podemos hacer para cuidar amorosamente de los demás?
