Estos criterios, armónicamente conjugados, nos estan presentando, a los cristianos qu tenemos la suerte de vivir despues del Vaticano II, una figura entrañable de la Virgen, centrada en el evangelio, sobria y rica, emotiva e interpelante, hecha de dones por parte de Dios – la elegida del Padre, la madre de Cristo, la llena del Espiritu- y de actitudes modelicamente cristianas en la respuesta de esta mujer de Israel: la que mejor vivio el Evangelio y el miembro mas insigne de la Iglesia. Una figura que, lejos de enfriar nuestro amor, le da mayor profundidad y sentimiento.
La mujer abierta a Dios
Mirando a esta «nueva» figura de Maria nos hace mucho bien ante todo su relacion de apertura y total disponibilidad para con Dios. Actitur cristiana por excelencia.
La creyente que escucha la palabra
Maria dijo «si» a Dios. Dejo que su Palabra actuara en su existencia. La fe es una respuesta personal a lo que Dios es y a lo que nos propone. Primero es don gratuito de Dios y despues opcion personal: un «si» que cada uno le dice a Dios desde lo mas profundo de su ser.
a) podriamos decir que la actitud de creyentes es la que mas se resalta en la sensibilidad de la Iglesia cuando habla de Maria.
Maria de Nazaret es como el espejo de todas las personas que, desde el pueblo de Israel hast ala Iglesia actual, pasando tambien por los otros pueblso de todos los tiempos, han sabido aceptar a Dios en sus vidas. Asi como Eva dijo «no», Maria dijo «si», «respondio con todo su yo humano, femenino», con «una disopnibilidad perfecta a la accion del Espiritu Santo» (RM 13).

Cuando el angel le comunico su mensaje, «ella llena de fe, y concibiendo a Cristo en su mente antes que en su seno, dijo: he aqui la esclava del Señor, hagase en mi segun tu palabra» (MC 17, citando a San Agustin).
b) que mejor actitud se puede adoptar ante Dios? Despues del «habla, Señor, que tu siervo escucha», del joven Samuel, y antes del «Señor, ¿que quieres que haga?» de otro joven, Pablo, oimos este «hagase en mi segun tu palabra», de la joven Maria de Nazaret. Hermoso paradigma de tantas personas que han dicho y siguen diciendo lo mismo en su vida desde circunstancias no siempre faciles.
«La fe de Maria puede parangonarse a la fe de Abrahan». Abrahan, cuando todo parecia ir en contra de las promesas de Dios- tener descedencia en su edad anciana, poseer la tierra de Canaan- siguio creyendo a Dios, y con su obediencia confiada se convirtio en el patriarca de todos los creyentes. Maria, por su parte se ha convertido por su actuacion en el modelo mejor de todos los creyentes del Nuevo Testamento. Ella, como Abrahan, «esperando contra toda esperanza, «creyo» (Rm 4,18). Ambos acogieron en sus vidas los planes de Dios a pesar de que a veces los situaban en «la penumbra de la fe («RM 14 y 26).

c) Con razon su prima Isabel alabo a Maria y la llamo bienaventurada por esta su actitud de fe: «Dichosa tu, porque has creido» (Lc 1,45). El angel la habia felicitado porque era «la llena de gracia» de parte de Dios. Ahora se la felicita porque ha sabido responder con su fe: «Dichosa tu, porque has creido». Bienaventuranza que se repite en los labios del mismo jesus, cuanod, ante el piropo de una mujer del pueblo «dichoso el seno que te llevo y los pechos que te criaron», el contesta: «Mejor , dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen» (Lc 11, 27-28), actitud que se cumplio mejor que en ninguna otra persona en su madre. Precisamente el mismo Lucas ha presentado a Maria como la totalmente disponible para con Dios «Hagase en mi segun tu Palabra».
d) El evangelio, con trazos salteados pero significativos, parece presentar a Maria como discipula seguidroa de Cristo. «Conservaba todas estas cosas, meditandolas en su corazon» (Lc 1,38. 45; 2, 19.51). Cuando alguien anuncio a Jesus que alli estaban su madre y sus parientes, el contesto: «Aqui tienes a mi madre y mis hermanos: el que cumple la voluntad de Dios ese es mi hermano y mi hermana y mi madre» (Mc 3,31-35). Respuesta que, de nuevo, no hay que interpretar como menos amable para con su madre, sino como su mejor alabanza. Mas que la maternidad natural, entrañable y gozosa, es su calidad de oyente y cumplidora de la Palabra la que da merito a esta mujer de Israel, y por tanto, a todos los que como ella dicen «si» a Dios.
Es toda una consigna la que Maria encargo a los sirvientes de Cana y ahora a todos sus devotos: «Hagan lo que el les diga». La obediencia de la fe como primera actitud cristiana.

e) Por eso Maria aparece como prototipo de todos los que creen, como «la primera entre aquellos que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen» (RM 20). Como la «madre y discipula de tu Hijo» (MVM p.70) , «el modelo del discipulo fiel que cumple tu palabra» , «mujer nueva y la primera discipula de la nueva Ley… solicita en la fidelidad de tu Palabra, la mujer dichosa por su fe». Por eso es nuestra mejor maestra y guia en el camino dela fe, «la Virgen oyente, que acoge con fe la palabra de Dios» (MC 17). Y le pedimos a Dios «que, siguienteo el ejemplo de la Virgen, seamos verdaderos discipulos de Cristo, que escuchan diligentemente sus palabras y las cumplen con fidelidad» .
f) Esto es particularmente estimulante para una generacion cristiana como la nuestra que vuelve a aprender a ser oyente de la Palabra -sobre todo en la celebracion liturgica – para poder proclamarla a los demas y ser madre de creyentes. Primero la escucha y luego «la proclama y la venera , la distribuye a los fieles como pan de vida» . «Igual que Maria creyo la primera, acogiendo la palabra de Dios que le fue reveleada en la anunciacion y permaneciendo fiel a ella en todas sus pruebas hasta la Cruz, asi la Iglesia llega a ser madre cuando, acogiendo con fidelidad la palabra de Dios, por la predicacion y el bautismo engendra para la vida nueva e inmortal a los hijos concebidos por el Espiritu Santo y nacidos de Dios» (RM 43, citando LG 64).
Maestra de la comunidad orante
Maria de Nazaret es presentada tambien por el evangelio como la Virgen orante. La oracion es nuestra palabra de respuesta a Dios que nos habla y nos salva: es la expresion hecha palabra de nuestra apertura interior de fe ante Dios.
a) «Asi aparece Maria en la visita a Isabel, donde prorrumpe en expresiones de alabanza a Dios, de humidad, de fe y de esperanza: todo eso es el cantico del Magnificat, la oracion por excelencia de Maria, canto de los tiempos mesianicos, en el que confluye la gozosa alegria del antiguo y del nuevo Israel» (MC 18). La oracion gozosa por la actuacion de Dios en nuestra historia. En el Magnificat Maria grita llena de jubilo su alabanza a Dios por lo que ha hecho en ella y en todo el pueblo de Israel. Este «canto de la Virgen se ha convertido en oracion de la Iglesia de todos los tiempos» (MC 18), es «el Magnificat de la Iglesia en camino» (RM 35-357).
b) Otras veces su oracion es peticion intercesora. Maria «aparece como la Virgen orante en Cana. Alli, haciendo presente a su Hijo con la delicada suplica una necesidad temporal, obtiene ademas una gracia superior: que Jesus, realizando el primero de sus signos, confirme a sus dicipulos en la fe en El» (MC 18).
c) «Tambien el utlimo trazo biografico de Maria nos la describe en oracion. Los apostoles perseveraban unanimes en la oracion, junatemente con las mujeres y con Maria, la Madre de Jesus, y con sus hermanos» (Act 1,14). Esta vez es la oracion comunitaria de una Iglesia naciente, que siguiente el encargo del Señor, se ha congregado en la sala superior para esperar el Espiritu. Alli esta tambien la MAdre de jesus, y asi «en la espera pentecostal del Espitiru, al unir sus oraciones a las de los discipulos, se convirtio en el modelo de la Iglesia orante» (MVM p.129).

d) Maria, ejemplar de oracion cristiana. no solo oramos a Maria sino que oramos como Maria y con Maria. Tambien en esto podemos mostrar discipulos de una buena Maestra, que a su vez aprendio en la tradicion espiritual del pueblo de Israel y sobre todo en la escuela de su Hijo a orar desde la vida y desde la fe interior. maria supo alabar, supo pedir y supo orar en comunidad.
La que se ofrecio junto con su Hijo
Maria es tambien la muejer que asumio en si misma la actitud sacrifical de Cristo, la ofrenda de si al Padre por la salvacion de los demas. En esta ofrenda es donde la oracion adquiere una densidad especial.
a) «Esto aparece en primer lugar en el episodio de la Presentacion de Jesus en el templo». Maria (con Jose) esta aqui como prolongando la oblacion radical que Cristo hizo de si mismo en el momento de su encarnacion: «He aqui que vengo, oh Dios, a hacer tu voluntad» (Hb 10,5-7), y anticipando la que al atardecer de su vida iba a realizar en la Cruz. La Iglesia ha visto en esta mujer israelita que lleva a su hijo al Templo «una voluntad de oblacion que trascendia el significado ordinario del rito, la referencia profetica a la Pasion de Cristo, porque las palabras de Simeno, que unian en un solo vaticinio al Hijo, signo de contradiccion, y a la madre, a quien la espada habria de traspasar el alma, se cumplieron en el monte Calvario» (MC 20).

b) Pero la Virgen oferente aparece en toda su dramatica expresividad al pie de la Cruz. «La union de la Madre con el Hijo alcanza su culminacion en el Calvario, donde Cisto se ofrecio a si mismo y donde Maria estuvo junto a la Cruz, sufriendo profundamente con su unigenito y asociandose con animo materno a su sacrificio, adhiriendose amorosamente a la inmolacion de la Victima por ella engendrada y ofreciendose ella misma al Padre eterno» (MC 20).
d) Maria es un modelo de la comunidad eucaristica:
- ella supo estar con la comunidad
- escucho y obedecio la Palabra
- alabo con entusiasmo a Dios con el Magnificat
- permanecio activa al pie de la Cruz uniendose con su porpia ofrenda al sacrficio pascual de su Hijo
- y fue la persona que mas que nadie estuvo en comunion con Cristo
¿No son precisamente estas las actitudes de la comunidad eucaristica: reunion de la asamblea, escucha de la Palabra, alabanza gozosa a Dios, ofrenda del sacrificio de Cristo y autoofrenda de nuestra vida, comunion con El?
No es extraño que en este momento de la Eucaristia la Iglesia se acuerde de Maria presente al pie dela Cruz y de alguna manera tambien presente en nuestra ofrenda » LA ofrenda que te presenta la virgen Iglesia imitando a la Madre de Crist».
Experta en el dolor y fiel a su vocacion
a) Ciertamente no se puede decir que la fe le resutlara facil a Maria de Nazaret
Si , el angel le habia nunciado que iba a ser madre del Mesias, el Hijo de Dios Altisimo, el que iba a ocupar el trono de David, Pero eso no comportaba para siempre una claridad de vision y una seguridad rectilinea en su fe, sobre todo cuando al correr de los años no aparecian signos explicitos de ese destino mesianico de su Hijo.
Juan Pablo II, en su Redemptoris Mater, habla insistentemente de la «peregrinacion de la fe» de Maria, osea, de un camino de fe hecho muchas veces de dudas y oscuridad. Al anuncio optimista del angel le sigue despues otro mas dramatico, el del anciano Simeon, que le habla de incompresion y de que «debera vivir en el sufrimiento su obediencia de fe al lado del Salvador que sufre, y que su maternidad sera oscura y dolorosa» (RM 16). Lelga a hablar el Papa de que «no es dificil notar en Maria una parituclar fatiga del corazon, unida a una especie de noche de la fe, usando una expresion de san Juan de la Cruz».

b) es un camino, el de Maria, hecho de dificultadores. No lo ve todo claro: no comprende (ni ella ni Jose) a su hijo cuando le encontraron en el Templo (Lc, 2,48-50). Y sobre todo al ppie de la cruz, mientras contemplaba como moria ajusticiado su Hijo, tuvo que experimentar como «un completo desmentido de las palabras del angel»: en ese momento dramatico se ponia a prueba la obediencia de la fe demostrada por Maria.
c) Dios le encomendo una mision, ser la Madre del Mesias salvador, Y ella fue fiel a su nada facil vocacion. El anciano Simeno con ojos de profeta, le anuncio que una espada atravesaria su corazon de madre, porque su Hijo iba a ser signo de contradiccion. Y ciertamente en el evangelio se intuy este itinierario de lucha y contratiempos.
Abierta a los demas
Otro aspecto que llama la atencion en la Virgen Maria , tal como la describe el evangelio, es su servicialidad para con los demas: ademas de abierta a Dios, aparece cercana a los problemas de los que la rodean, presente en la comunidad y solidaria de la suerte de su pueblo, Israel.
Es un retrato admirable de Maria para el cristiano de hoy.
a ) Con la alegria que debia sentir por haber sescuchado, de labios del angel, que Dios la habia elegido para ser la Madre del Esperado no se encerro en si misa, sino que acudio con sentido realista y servicial a cuidar de su prima Isabel cuando se entero que estaba en los meses anteriores a su materindad. Es un gesto de exquisita delicadeza: Maria ayudando a su prima hasta el momento del parto. Luego, en las escenas de alegria por el nacimiento de Juan, Maria no tiene protagonismo: discretamente esta en segundo plano.
b) Acepta gustosa la invitacion a la boda de unos amigos en el pueblo vecino de Cana. Y en la alegria de la fiesta se da cuenta del apuro de los novios porque falta vino, y con delicadeza logra de su Hijo el primer milagro: la conversion del agua en vino. Y de Nuevo , a la hora de las alabanzas, ya no esta. Ha dejado el puesto a su Hijo: y crece la fe de todos en El.
c) Maria es una mujer que despues de los angustiosos momentos de la muerte de Jesus y de la alegria inanerrable de su resureccion, cuando su Hijo ha subido al cielo, no se retira para descansar y rumar a solas la emocion de los acontecimientos. Cuando lo mas comodo hubiera sido alejarse de los lugares que habian sido el escenario de tanto dolor y tanta alegria, se la ve en medio de los discipulos. Alli esta: en oracion con ellos. Abierta a la comunidad. No replegada en si misma, sino presente, atenta ahora a la Iglesia naciente, como antes lo estuviera por su Hijo.
Sentido social. Apertura a la comunidad. Servicialidad. Disponibilidad. Como la que habia tenido en relacion con Dios, aceptando su «si» el proyecto que se le presentaba.
Maria de Nazaret aparece en la biblia como una persona que no queda nunca indifernte ante el dolor ajeno o ante los intereses de la comunidad: una buena samaritana de la escuela de Jesus. Es un aspecto que Juan Pablo II propone a la imitacion de Todos: «La solicitud de Maria por los hombres, el ir a su eucnetro en toda la gama de sus necesidades» (RM 21).
Una mujer sencilla del pueblo
Una constatación que nos llena de consuelo y estimulo es ver que el evangelio dijuba a Maria como una sencilla muchacha de pueblo, novia y luego esposa de un trabajador. Una mujer que desde la cotidianidad cumplio la volutad de Dios.
a) Estamos acostumbrados a llamarla reina de los angeles o reina de cielos y tierra. La hemos visto continuamente pintada con manto real , corona y cetro, con estrellas alrededor y la luna bajo sus pies, servida y reverenciada por angeles.y Por eso tal vez nos resulta un poco contra mano el reconocer en esta figura a la mujer que el evangelio describe.
Una mujer sufrida. Con muchas menos comodidades en su hogar que las de ahora. Vecina de una aldea insignificante, en la que apenas hay casas, sino chozas. «¿De Nazaret puede salir algo bueno»?.

Una joven que con su esposo Jose, no esta sobrada de medios economicos y tendra que hacer esfuerzos para seguir adelante con su trabajo. Que no por haber sido elegida por Dios como madre del Mesias ha visto cambiado el genero de su vida. ¿Cuando dejaremos de pensar con los evangelios apocrifos, que los milagros iban arreglando los problemas de la familia de Nazaret en su viaje a Egipto o en su vivir cotidiano?.
b) Una mujer que experimento de mil modos el dolor: las sospechas de los vecinos ante su estado de «madre soltera», las dudas del mismo novio, Jose, que por su humildad y su modestia , no queria verse mezclado en lo que intuyo que era un misterio de Dios. Todo eso ¿no le haria pasar a la joven Maria horas de soledad y angustia?
Una mujer que en lmomento mas entrañable de la maternidad no tuyo influencias ni dinero para dar a su hijo una cuna limpia y bajo techo. Ni siquiera una posada. Y que en la presentacion de su Hijo al Templo pago la ofrenda de los pobres, no la de los ricos.
Una mujer de pueblo que supo lo que es emigrar a un pais extranjero: sin conocer a nadie, sin hablar la lengua del pais, sin apoyo alguno.
c) Todo esto ¿la aleja del nosotros? ¿o mas bien los la acerca? ¿ A alguien se le cae del pedestal Maria de Nazaret, a no ser que le guste una figura que se habia ido forjando un poco miticamente? ¿No sucede lo contrario, que se nos hace mas accesible, compañera del camino, un modelo mas imitable, desde los problemas y las alegrias de su vida normal?
Una madre que tambien conoce la angustia de perder a su hijo adolescente y que luego no entiende la respuesta que le da , porque habla un lenguaje dificil refiriendose a su Padre. Una mujer que vive continuamente con la premonicioi de que su hijo va a tener un fin tragico. y que , por fin, cuando empieza a realizar su mision de profeta y predicador, es testigo de las reacciones de la multitud, muchas veces superficilaes e interesadas y otras hostiles y desagradecisas, mientras sus enemigos maquinan para deshacerse de el. Una madre que, en la hora de la verdad , es de pie, junto a la cruz, cuando su hijo, en la plenitud de su vida, es condenado y ajusticiado injustamnete.
En todo esto hay muy poco de reina y de matrona. Y sin embargo, para tantas personas que sufren, que emigran, que tiemblan por sus hijos, que nos les entienden, que soportan la soledad, la incomprension, que concoen las estrecheces economicas, que viven en angustia por una injusticia que persigue a sus seres queridos por sus ideas politicas o religiosas, la Virgen Maria, tanto en su juventud como en su madurez maternal, puede reperesentarles una esperanza, la compañia de una hermana que ha recorrido el mismo camino, el ejemplo de una madre que cmoprender y ayuda. Del mismo modo que la carta a los Hebreos afirma de Jesus: «no tenemos un pontifice incapaz de compadecerse de nuestras debilidades , sino uno que ha sido probado en todo igual que nosotros, excluido el pecado» (Hb 4,15), algo parecido podriasmo decir de su Madre; una mujer que ha experimentado el dolor y a la que por eso llamamos con razon protectora, socorro, auxiliadora, amparo, consoladora, esperanza nuestra.
d) Esta es la fotografia evangelica de Maria. La sencillez, la pobreza, las alegrias y dolores de una mujer de pueblo, excelsa entre los humildes y los pobres. Dedicada dal hogar. Discreta. Entregada a su esposo y a su Hijo. Escondida en los momentos de gloria y dignamente perenste en los de dolor. Cercana y solidaria con su pueblo. Pobre . Autentica sierva de yavhe. Nada famosa en la sociedad de su tiempo. Muy grande por lo que Dios ha hecho de ella. Pero muy sencilla en su condicion sicial. Esposa de un trabajador. Descendidente, si de la familia de David, que hacia tiempo habia venido a menos. Emigrante en momentos dificiles. Fuerte ante las dificultadores, probada por la vida. Mujer a la que no se la ahorrado tmapoco el camino de la duda y el desanimo. Una mujer que tiene verdadero merito en la fidelidad de su fe, sobre todo al pie de la cruz. Y por eso mismo modelo para tantos cristianos a quienes no les resulta tammpoco facil su fe en Dios.
La llamaran bienaventurada todas las generaciones , si. Pero Cristo ya dijo quienes eran los destinatarios de las bienaventuranzas: los pobres , los perseguidos, los limpis de corazon. Maria de NAzaret, en este sentido es la que mejor merece las alabanzas de su Hijo.

e) Su grandeza esta en que siendo una muchacha sencilla , de pueblo, Dios puso sus ojos en ella y la hizo madre del mesias. Dios elige con preferencia a los humildes y a los que parecen mas debiles: ensalza a los humildes y despide vacios a los orgullosos. Ella desde su vida cotidiana, supo decir su «si» a Dios. Como lo hicieron Jose y los pastoeres de Belen y tantas otras personas sencillas a los largo de los siglos.
A Jesus no le acabaron de recibir bien sus contemporaneos: esperaban un Mesias guerrero, poderoso, libertador, y vino como un humilde trabajador de pueblo. Ni siqueira pertenecia a la clase de dlos sacerdotes. Puede pasar algo parecido con Maria. El deseo de ensalzarla poeticamente, o de pedirle milagros, como se los pedian a Cristo, o apariciones, hace dificil a algunos reconocerla en esta mujer creyente y sencilla.
f) La mujer de hace dos mil años vivia ciertamente en condiciones sociales muy distintas a las de ahora. No existian entonces las ansias de igualdad y corresponsabilidad que caracterizan a la mujer moderna. Pero aun contando con esa evolucion tan legitima, Maria puede persentares todavia hoy como modelo de realizacion humana y cristiana. La mujer valiente y recia del evangelio no tiene nada en comun con la mujer acaramelada de ciertas devocies. «La Virgen Maria ha sido propuesta simpre por la Iglesia a imitacion de los fieles no precisamente por el tipo de vida que llevo y mucho menos por el ambiente socio-cultural en que se desarrollo, hoy dia superado casi en todas parets, sino porque en sus condiciones concretas de vida ella se adhirio total y responsablemente a la voluntad de Dios, porque acogio su palabra y la puso en practica, porque su conducta estuvo animada por la caridad y por el espiritu de servicio, porque fue la primera y mas perfecta discipula de Cristo.
