• Home  
  • Santo de Hoy 24 de Octubre – San Antonio María Claret
- Santo de Hoy

Santo de Hoy 24 de Octubre – San Antonio María Claret

Santo del 24 de octubre: San Antonio María Claret, obispo y fundador de los Claretianos Santoral católico del 24 de octubre | San Antonio María Claret (1807-1870) El 24 de octubre la Iglesia recuerda a San Antonio María Claret, obispo, misionero y fundador de los Hijos del Corazón Inmaculado de María, conocidos como Claretianos. Su […]

Santo de Hoy 24 de Octubre

Santo del 24 de octubre: San Antonio María Claret, obispo y fundador de los Claretianos

Santoral católico del 24 de octubre | San Antonio María Claret (1807-1870)

El 24 de octubre la Iglesia recuerda a San Antonio María Claret, obispo, misionero y fundador de los Hijos del Corazón Inmaculado de María, conocidos como Claretianos. Su vida estuvo marcada por un profundo amor a la Virgen María, una intensa actividad apostólica y un deseo constante de trabajar por la salvación de las almas.

A continuación se presenta el texto biográfico del santoral, organizado con subtítulos para facilitar su lectura y publicación como artículo de blog.

San Antonio María Claret: un alma grande al servicio de Dios

El 7 de mayo de 1950 el Papa Pío XII, al canonizar a San Antonio María Claret, dijo de él:

«Alma grande, nacida como para ensamblar contrastes; pudo ser humilde de origen y glorioso a los ojos del mundo; pequeño de cuerpo, pero de espíritu gigante; de apariencia modesta, pero capaz de imponer respeto incluso a los grandes de la tierra; fuerte de carácter, pero con la suave dulzura de quien conoce el freno de la austeridad y de la penitencia; siempre en la presencia de Dios, aun en medio de su prodigiosa actividad exterior; calumniado y admirado, festejado y perseguido. Y entre tantas maravillas, como luz suave que todo lo ilumina, su devoción a la Divina Madre».

Aquí está encerrada esta maravillosa vida de este hombre que mandaría que en su tumba escribieran aquellas palabras de otro gran hombre que también fue duramente perseguido, San Gregorio VII:

«Amé la justicia y odié la iniquidad; por eso muero en el destierro».

Pío XI le llamó «Precursor de la Acción Católica tal como es hoy». Y alguien dijo de él «que era el hombre más extraordinario del siglo XIX».

Nacimiento e infancia de San Antonio María Claret

Nació en Sallent (Barcelona) el 23 de diciembre de 1807. Él mismo, en su Autobiografía dirá:

«Me pusieron por nombre Antonio Adyutorio Juan; pero yo, después, añadí el dulcísimo nombre de María, porque María Santísima es mi Madre, mi Madrina, mi Maestra y mi todo, después de Jesús».

Sus padres se llamaron Juan Claret y Josefa Clará. Educaron cristianamente a su hijo.

Como la familia no marchaba lo suficientemente desahogada se ve obligado a trabajar en el humilde telar paterno, cosa que hace con gran maestría y admiración de todos. Es un modelo en todas las virtudes: laboriosidad, caridad, piedad, dulzura.

La vocación de San Antonio María Claret: salvar almas

Una obsesión tiene en su corazón desde su nacimiento: salvar almas.

Él tenía muy claro que el Señor había venido al mundo a salvar al hombre y que para alcanzar su misión había encomendado este apostolado a los hombres.

Desde muy pequeño el párroco de su pueblo ya lo asocia a su apostolado y le llama, con buen humor, «su coadjutor parroquial».

Esta obsesión por las almas es la que le llevará a escalar los más difíciles puestos: Arzobispo de Santiago de Cuba, Confesor de la Reina Isabel II y su primer Consejero, Preceptor del Príncipe de Asturias y de los Infantes, Primado de las Indias Occidentales, Apóstol de la Hispanidad, fecundo escritor, predicador ardiente, y lo que más vale: un gran santo.

Cuando lo hagan Obispo pondrá en el escudo de armas: Charitas Christi urget nos y cuando muere en el destierro, ya deshecha su salud por los desvelos que ha sufrido por las almas, aún gritará:

«¡Almas! ¡Almas!».

Será esta una idea obsesionante que jamás le abandonará, más aún, será la que le dará fuerzas para poder salir airoso en todas las embestidas del enemigo que no le faltarán a lo largo de toda su vida.

El pensamiento de la eternidad y su llamado al sacerdocio

Desde muy pequeñín una idea le obsesionaba, dice él en su autobiografía, y pensaba en ella durante el día y durante la noche en las largas horas de insomnio, pues siempre «fui poco dormilón»: la idea de la eternidad.

«Condenado para toda la eternidad».

Este pensamiento es el que le torturaba y no le dejaba descansar. A éste se añadió otro similar que es el que hizo cambiar el ritmo de vida de San Francisco Javier:

«¿De qué le aprovecha el hombre ganar todo el mundo si pierde su alma?».

Estos dos pensamientos fueron, sin duda, los que le empujaron a abandonar el mundo y a abrazar la carrera sacerdotal.

Tuvo como compañero de estudios en Vic a Jaime Balmes. Aquí recibía el don del sacerdocio el 13 de junio de 1835. Tenía 27 años.

San Antonio María Claret y la fundación de los Misioneros Claretianos

Los 35 años que le quedan de vida los gasta en las misiones que hemos recordado dejando huellas imborrables en cada una.

Para continuar su obra, el 16 de julio de 1849, funda los Hijos del Corazón Inmaculado de María, Claretianos.

El 24 de octubre de 1870, moría este gran Padre del Concilio Vaticano I. La Virgen María salió a recibirle.

Otros santos que se celebran el 24 de octubre

Además de San Antonio María Claret, el santoral consultado menciona a Félix, Genaro, Fortunato, Bernardo y Marcos.

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Siguenos en Facebook

MiFeCatolica.net

Somos un sitio de difusión católico enfocado en compartir la Fe de nuestra amada Iglesia Catolica.

Email Us: info@mifecatolica.net

Suscribete

Suscribete a nuestro Boletin!