Santo del 20 de noviembre: Beata Mariam, Sor María de Jesús Crucificado
20 de noviembre — Beata Mariam, la palestina, religiosa († 1878)
Nacimiento e infancia de la Beata Mariam en Tierra Santa
Miriam Baouardy nació en Tierra Santa, en el pueblo árabe de Abellín, entre Haifa y Nazaret, el 5 de enero de 1846, casi como un regalo de los Reyes Magos para sus padres, familia católica del rito grecomelquita.
Habían tenido Jorge y María doce hijos y todos murieron de niños. Peregrinan a Belén para pedirle a la Virgen María, a Mariana, que vele por la vida de sus futuros hijos. Y le prometen que si es niña la primera, le pondrán por nombre Mariam. Así fue. Pronto llegó Mariam, nuestra Beata.
La juventud de Mariam y su vocación religiosa
Mariam, la pequeña árabe, la florecilla árabe, quedó huérfana a los tres años y la adoptó un tío suyo. Tuvo una infancia y juventud muy difíciles. Se trasladó con su tío a Egipto. Le preparan un ventajoso matrimonio. Mariam no acepta, pues ha consagrado a la Virgen su virginidad. Su tío la castiga. Mariam sufre en silencio, pero mantiene firme su propósito.
Su vida será una odisea. Huye de casa de su tío. Se coloca como criada en una casa de Alejandría. Luego en otra de Jerusalén, de Beirut y de Marsella. Tiene un sueño y presiente que la Virgen la va a proteger siempre.
Su ingreso en la vida religiosa y en el Carmelo
En Marsella es aceptada como postulante en las Hermanas de San José. Son frecuentes en ella los raptos y éxtasis. Recibe las llagas. Estos hechos hacen cundir la inquietud en el convento. La comunidad está dividida. Mariam no es admitida a la Profesión. Luego lo sentirá.
Es recibida como postulante para lega en el Carmelo de Pau. La arabita toma ahora el nombre de Sor María de Jesús Crucificado. Llama la atención su humildad, su candor, su sencillez, su simplicidad, su espíritu de infancia. Y a la vez sufre ataques del demonio y pasa por la noche oscura.
Sor María de Jesús Crucificado y la fundación del Carmelo en la India
El Carmelo de Pau prepara una fundación en Mangalore, la India. Sor María va como cofundadora. Es un viaje difícil. Tres de las seis carmelitas mueren en el camino. Allí pronunciará Sor María su Profesión Religiosa. Siguen los fenómenos sobrenaturales, lo que le crea problemas.
Sor María se ha convertido, sin buscarlo, en una trotamundos. Ha de volver a Pau. En Pau sucede el prodigio. La repudiada en varios conventos, concibe, como divina inspiración, la idea de fundar un Carmelo en Belén.
¡La arabita, «la petit rien», la pura nada, fundadora! La toman a broma en Francia y en el patriarcado de Jerusalén. Pero vencerá. Pío IX lo aprueba. La fundación se realizó el 1875. Sor María volvió a su tierra, a Tierra Santa.
La fundación del Carmelo de Nazaret
La leguita sigue imparable. ¡Hay que fundar otro Carmelo en Nazaret! Marcha con un grupo a preparar la construcción el año 1877. El Carmelo de Nazaret no se levantó hasta 1910, treinta y dos años después de la muerte de Sor María, pero ella fue quien sembró la idea, que luego germinó.
La humildad y espiritualidad de la Beata Mariam
Pocas almas tan humildes, tan favorecidas de Dios, como Sor María. Era analfabeta, pero tiene expresiones de una fuerza y un lirismo de fuego:
«No puedo ya más. El amor me abrasa, me consume, me quema. Mi corazón se funde, se derrite… El mundo duerme, todo duerme. Vayamos a despertarlo. Soy como un pájaro prisionero en la jaula. ¡Ábreme la puerta para volar hacia Ti!».
Muerte de Sor María de Jesús Crucificado
La madura para el cielo, Sor María murió el 26 de agosto de 1878, a los 32 años de edad. Rhayuga, otra muchacha árabe, merodeaba por el Santo Sepulcro con ganas de morirse allí. Sor María murió en Belén.
Sor María, la dulce arabita, fue beatificada por Juan Pablo II el 13 de noviembre de 1983. Mariam, la árabe, y Edith Stein, la judía, derraman sus bendiciones sobre los pueblos árabes y sobre Israel.
Otros santos del 20 de noviembre
Octavio, Edmundo, Cayo, Agapito, Dionisio, Eustaquio, Benigno, Silvestre, Gregorio y Bernardo.

