Nos encontramos ante una figura egregia del calendario de la Iglesia. De la noble familia de los Onesti, duque de ravena, en Italia, nacio por el año de 950.
Su juventud fue un tanto alocada y se entrego a los placeres que le proporcionaba el mundo, aunque parece que a pesar de ello siempre sentia en su interior como una voz misteriosa que le empujaba a seguir la llamada de Dios.
Yendo en cierta ocasion de caceria, se paro a contemplar unos arboles y excalmo: «Felices aquellos antiguos ermitas que elegian por morada lugares solitarios como este, con que tranquilidad podian servir a Dios apartados por completo del mundo».
La hora de Dios le llega cuando menos lo espera. Su padre, llamado Sergio, llevaba tambien una vida mundana y en cierta ocasion lanzo un duelo a uno de sus parientes y obligo al joven Romualdo a ser testigo del mismo. En el duelo murio su pariente. Tanto sufrio en aquel duelo y tanto le horrorizo que decidio abandonar el mundo y entregarse de lleno a Dios en una durisima vida de penitencia.
Abandonado el mundo, se retiro a un convento benedictino cerca de Ravena. Su rigurosa penitencia y su fiel observancia pronto fue ocmo un latigo que continuamente fustigaba a mas de uno de aquellos religiosos que llevaban mas bien una vida poco digna. Conmprendiendo que su presencia alli no era del agrado de todos, abandono el convento y se retiro a un desierto donde se puso a las ordenes de un tal Marino, de modales rudos y rigurosos, y a quienes le seguian les obligaba a durisimas penitencias. Romualdo se entrego de lleno a la oracion y maceracion de su cuerpo…
Su padre Sergio, al oir contar maravillas de su hijo, sintio tambien arrepentimiento de sus pecados y se retiro asimismo a un desierto para hacer penitencia. Despues de cierto tiempo las tentaciones lo hacian titubear… Al enterarse de ello su hijo Romualdo, acudio presuroso al lado de su padre para ayudarle en la prueba de la cual salio airoso.
La vida de Romualdo durante mas de treinta años fue prodigio de pernitencia, de oracion y de milagros. Eran muchos los que deseaban seguir a su lado y recibir su orientacion.
Alguien ha dicho que lo qu fue la Orden de Cluny para Francia fue la Camaldula -fundada por Romualdo- para Italia. Se le puede apellidar como el gran reformador del monacato, gran cenobita, anacoreta y fogoso predicador de la doctrina de Jesucristo. Al oirlo, muhcos abandonaban su vida de pecado y trataban de seguir sus huellas.
Eran gentes sencillas y famosos pecadores los que acudian a ponerse a sus pies. Reyes y principes, como Oton III. El mismo rey San Esteban al arrojarse a sus pies exclamo: «Oh, si mi alma estuviera en tu bnedito cuerpo». Todos se admiraban como era posible que su cuerpo resistiera tan dura penitencia.
Cuando presentia que su hora se acercaba, se retiro a un lugar solitario prohibiendo que nadie le siguiera. Alli, en una cueva muy angosta se entrego a la mas dura penitencia y trato amoroso con el Señor. poco despues vieron salir unos resplandores de su cueva… Eran los angeles que llevaban el alma de su Padre espirtual San Romualdo al cielo. San Pedro Damian nos dejo una preciosa biografia de nuestro Santo, digno de ser imitado y en algunas virtudes solo admirado. Era el 19 de junio de 1027.
Otros santos de Hoy:
- Gervasio
- Protasio
- Zosimo
- Gaudencio
- Bonifacio
- Lamberto
- Juliana
Fuente: El Santo de cada dia Por los hermanos sacerdoes: Justo y Rafael Ma. Lopez-Melus
