Evangelio de Hoy Sábado 21 de Febrero de 2026 y Lecturas de la Misa
Color Liturgico : Morado
SÁBADO despues de ceniza
Fiesta: Santoral de Hoy
Primera Lectura
Del libro del profeta Isaías: 58, 9-14
Esto dice el Señor: “Cuando renuncies a oprimir a los demás y destierres de ti el
gesto amenazador y la palabra ofensiva; cuando compartas tu pan con el
hambriento y sacies la necesidad del humillado, brillará tu luz en las tinieblas y
tu oscuridad será como el mediodía. El Señor te dará reposo permanente; en el
desierto saciará tu hambre y dará vigor a tu cuerpo; serás como un huerto bien
regado, como un manantial cuyas aguas no se agotan. Construirás sobre tus
viejas ruinas y edificarás sobre cimientos muy antiguos; te llamarán reparador de
brechas y restaurador de hogares derruidos.
Si detienes tus pasos para no violar el sábado y no tratas tus negocios en mi día
santo, si llamas al sábado tu delicia y lo consagras a la gloria del Señor, si lo
honras absteniéndote de viajes, de buscar tu interés, de tratar tus asuntos,
entonces el Señor será tu delicia. Te asentaré sobre mis montañas, te haré gustar
la herencia de tu padre Jacob”.
Palabra de Dios. R. Te alabamos, Señor.
Salmo Responsorial
R. Señor, enséñame a seguir fielmente tus caminos.
Presta, Señor, oídos a mi súplica, pues soy un pobre, lleno de desdichas.
Protégeme, Señor, porque te amo; salva a tu servidor, que en ti confía. R.
Ten compasión de mí, pues clamo a ti, Dios mío, todo el día, y ya que a ti, Señor,
levanto el alma, llena a este siervo tuyo de alegría. R.
Puesto que eres, Señor, bueno y clemente y todo amor con quien tu nombre
invoca, escucha mi oración y a mi súplica da respuesta pronta. R.
Aclamacion antes del Evangelio
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
No quiero la muerte del pecador, sino que se arrepienta y viva, dice el Señor. R.
Evangelio de Hoy Sabado 21 de Febrero de 2026
Del santo Evangelio según san Lucas: 5, 27-32
En aquel tiempo, vio Jesús a un publicano, llamado Leví (Mateo), sentado en su
despacho de recaudador de impuestos, y le dijo: “Sígueme”. Él, dejándolo todo,
se levantó y lo siguió.
Leví ofreció en su casa un gran banquete en honor de Jesús, y estaban a la mesa,con ellos, un gran número de publicanos y otras personas. Los fariseos y los
escribas criticaban por eso a los discípulos, diciéndoles: “¿Por qué comen y
beben con publicanos y pecadores?”. Jesús les respondió: “No son los sanos los
que necesitan al médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos,
sino a los pecadores, para que se conviertan”.
Palabra del Señor. R. Gloria a ti, Señor Jesús.
Reflexion del Evangelio de Hoy
“Jesús fue crucificado por la manera en que comía”. Esta afirmación del biblista
Robert Karris resume casi a la perfección el alcance del atrevimiento de Jesús al
sentarse a comer con pecadores; aquella sociedad y aquel sistema religioso no
toleraban la evidencia de que todos sin excepción lo somos. Reconocerlo hace
que nos sintamos necesitados de la conversión; a la vez se desnudan las
intenciones malévolas de quienes, con pretextos de purezas imaginarias y de
santidades equivocadas, se complacen en ningunear y despreciar a quienes
cometen algún error. Con su manera de comer, Jesús pedía que el principio de
relación entre las personas no fuera el rechazo del pecador, sino la fraternidad;
que se creyera, por fin, que el Dios verdadero no era el Dios de los puros, sino de
los que sufren y también de los que pecan, o sea de todos, pues si hay algo que
nos asemeja a los humanos es que todos sufrimos y todos pecamos. A un sistema
basado en el desprecio y en la exclusión de quien se desviara de sus normas, que
no ofrecía por igual la gracia de la conversión, Jesús le estorbaba. Por eso, este
mismo sistema lo asesinó.
Revisemos la semana que acaba de pasar ¿fuimos excluyentes? Veamos hacia
adelante, ¿qué podemos
