• Home  
  • Salmo 35: Clamor por justicia ante la persecución
- Salmos

Salmo 35: Clamor por justicia ante la persecución

  El Salmo 35 (numerado como Salmo 34 en algunas versiones) es una súplica apasionada y dolorosa. En él, el salmista clama al Señor por justicia, siendo víctima de calumnias, traiciones y agresiones injustas. Es un salmo que refleja el drama del inocente perseguido, pero que confía plenamente en que Dios hará brillar la verdad. […]

 

El Salmo 35 (numerado como Salmo 34 en algunas versiones) es una súplica apasionada y dolorosa. En él, el salmista clama al Señor por justicia, siendo víctima de calumnias, traiciones y agresiones injustas. Es un salmo que refleja el drama del inocente perseguido, pero que confía plenamente en que Dios hará brillar la verdad.


Texto completo del Salmo 35 (fragmentado para análisis)

1 Litiga, Señor, contra mis litigantes,
ataca a mis atacantes;
2 empuña el escudo y la adarga,
levántate y ven en mi ayuda;
3 blande la espada y la pica
contra mis perseguidores;
dime: ¡Yo soy tu victoria!
4 Sufran una derrota vergonzosa
los que me persiguen a muerte,
retrocedan humillados
los que planean mi desgracia;
5 sean como tamo al viento,
acosados por el ángel del Señor;
6 sea su camino oscuro y resbaladizo
perseguidos por el ángel del Señor.
7 Porque sin motivo me tendían redes
sin motivo me cavaban zanjas mortales.
8 Que los sorprenda una desgracia imprevista,
que los enrede la red que escondieron
y caigan dentro de la zanja.
9 Yo festejaré al Señor
y celebraré su victoria.
10 Todos mis huesos proclamarán:
Señor, ¿quién como tú,
que defiendes al débil del poderoso,
al débil y pobre del explotador?
11 Comparecían testigos falsos,
me interrogaban de cosas que ni sabía,
12 me pagaban mal por bien
dejándome desamparado.
13 Yo en cambio, cuando estaban enfermos,
me vestía sayal,
me afligía con ayunos
y, en mi interior, repetía mi oración.
14 Como por un amigo o un hermano
caminaba de uno a otro lado,
como quien llora a su madre,
andaba triste y abatido.
15 Pero cuando tropecé, se alegraron,
se juntaron, se juntaron contra mí.
Me desgarraban por sorpresa,
me desgarraban sin parar.
16 Si caía, los burlones del entorno
rechinaban los dientes contra mí.
17 Señor, ¿cuándo vas a fijarte?
Libra mi vida de sus fosas,
mi única vida de los leones.
18 Te daré gracias en la gran asamblea,
ante un pueblo numeroso te alabaré.
19 Que no canten victoria
mis enemigos traidores,
que no se hagan guiños
los que me odian sin razón;
20 porque hablan de paz
y contra los pacíficos de la tierra
traman planes siniestros.
21 Abren sus fauces contra mí; se carcajean:
Lo han visto nuestros ojos.
22 Tú lo has visto, Señor, no te calles,
Dueño mío, no te quedes lejos.
23 Despierta, levántate en mi juicio,
en defensa de mi causa, Dios y Dueño mío.
24 Júzgame según tu justicia, Señor Dios mío,
y no se reirán de mí,
25 ni pensarán: ¡Qué bien, lo que queríamos!;
tampoco dirán: ¡Lo hemos devorado!
26 Sean avergonzados y confundidos a una
los que se alegran de mi desgracia;
cúbranse de vergüenza e ignominia
los que se envalentonan contra mí.
27 Que se alegren y griten de júbilo
los que desean mi victoria,
y digan siempre: Sea enaltecido el Señor,
que da la paz a su siervo.
28 Y mi lengua anunciará tu justicia
y tu alabanza todo el día.


Contexto del Salmo 35

Este salmo expresa una situación de injusticia extrema. El salmista ha sido traicionado por quienes alguna vez estuvieron cerca. En su oración, pide que Dios sea su defensor, juez y vengador, pero también expresa una confianza absoluta en que Dios es justo y no abandona a los inocentes.


Análisis espiritual del Salmo 35

⚔️ Versículos 1–3: Dios como defensor del justo

El salmista se dirige a Dios como si fuera su abogado y guerrero. Le pide que tome las armas y lo defienda. Esta imagen resalta que Dios lucha por los suyos. En nuestras batallas, muchas veces invisibles, Dios es nuestro escudo.

“Dime: Yo soy tu salvación” (v.3) — El corazón anhela escuchar esa voz interior que asegura: “Estoy contigo”.


🪙 Versículos 4–8: Maldición contra los injustos

Aquí el lenguaje es duro. El salmista desea que sus enemigos caigan, que sean perseguidos por el “ángel del Señor”. Este tipo de oraciones, conocidas como imprecatorias, reflejan la transparencia del salmista ante Dios. No es venganza personal, sino un grito de justicia.

📖 Importante: En la luz del Evangelio, estas expresiones se leen como la expresión sincera del sufrimiento humano, no como un modelo de comportamiento, sino como parte del proceso de sanar el alma ante el mal sufrido.


🤝 Versículos 11–16: Dolor por la traición

“Me pagaban mal por bien, y desolaban mi alma” (v.12)

Este lamento recuerda la Pasión de Cristo. Jesús también fue traicionado, calumniado, y perseguido injustamente. El salmista describe cómo aquellos a quienes ayudó, ahora se burlan y se regocijan con su caída. ¿Quién no ha sentido eso alguna vez?


🕊 Versículo 17: “¿Hasta cuándo, Señor?”

Una de las preguntas más humanas. Es la voz de quien ya no puede más. Pero incluso en la desesperación, hay una semilla de fe: el salmista no deja de hablar con Dios. Este verso también fue rezado por mártires y santos perseguidos, como Santa Teresa de Jesús o San Juan de la Cruz.


🙌 Versículos 18 y 28: Alabanza final

A pesar del dolor, el salmo termina en alabanza. El salmista tiene la convicción de que Dios intervendrá. Cuando llegue el momento, su lengua proclamará justicia y bendecirá al Señor.


Enseñanzas del Salmo 35

Enseñanza Aplicación en la vida
Dios lucha por el justo En medio de la calumnia o persecución, confiar en que Dios hará justicia.
El dolor puede ser expresado ante Dios No hay necesidad de “endulzar” la oración: Dios escucha el corazón sincero.
La traición no tiene la última palabra El mal no triunfa cuando se responde con fe.
La alabanza es el acto final del creyente Incluso en el sufrimiento, el alma que confía termina bendiciendo.

Relevancia en la liturgia y la espiritualidad

Aunque no es de los salmos más usados en la liturgia cotidiana, el Salmo 35 ha sido fuente de consuelo para quienes enfrentan:

  • Injusticias laborales
  • Calumnias
  • Persecución por la fe
  • Divisiones familiares
  • Situaciones de traición

📖 Muchos lo rezan como “oración de liberación”, confiando en que Dios se encargará de exponer la verdad.


Eco cristológico

Este salmo anticipa, en muchas formas, la Pasión de Cristo. Jesús fue acusado falsamente, traicionado, burlado… y sin embargo, entregó su causa al Padre. Por eso, algunos versículos son leídos el Viernes Santo.

“Me pagaban mal por bien” — aplicado por los Padres de la Iglesia a la traición de Judas.


Conclusión

El Salmo 35 es un clamor profundo del alma herida. Enseña a poner en manos de Dios nuestras causas, a no devolver mal por mal, y a confiar en que Él hará justicia a su tiempo. Aunque haya traición y dolor, el salmo termina con un canto de alabanza, como recordando que la última palabra siempre la tiene Dios.


Frase para meditar:

“Defiéndeme, Señor, de los que me acusan… Dime: Yo soy tu salvación.” — Salmo 35,1.3


¿Deseas que ahora genere la imagen destacada con esta frase del Salmo 35?

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Siguenos en Facebook

MiFeCatolica.net

Somos un sitio de difusión católico enfocado en compartir la Fe de nuestra amada Iglesia Catolica.

Email Us: info@mifecatolica.net

Suscribete

Suscribete a nuestro Boletin!