- Uncategorized

La muerte de Jesús

La muerte de Jesús El momento de la muerte de Jesús es descrito por los cuatro Evangelios. Todos coinciden en algo fundamental, expresado por un breve sintagma semejante en los cuatro, de extremada concisión y de precisión tajante: Entregó el espíritu (Ioh 19,30, parédóken to pneúma.); exhaló el espíritu (Mt 27,50, aflken to pneúma); expiró […]

La muerte de Jesus

La muerte de Jesús

El momento de la muerte de Jesús es descrito por los cuatro Evangelios. Todos coinciden en algo fundamental, expresado por un breve sintagma semejante en los cuatro, de extremada concisión y de precisión tajante: Entregó el espíritu (Ioh 19,30, parédóken to pneúma.); exhaló el espíritu (Mt 27,50, aflken to pneúma); expiró (Me 15,37 y Lc23,46, exépneusen). Se expresa, pues, lisa y llanamente que Jesús, como cualquier otro hombre, murió realmente.

Pero los matices diferenciales se muestran en que para Juan la muerte de Jesús no va acompañada de tan intenso dramatismo como en Mateo y Marcos», atenuado en Lucas (cfr. Lc23,44-48). En cualquier caso, no deja de sorprendernos la sobriedad con que los evangelistas narran este momento supremo, sin añadir comentarios, quizá porque -pensarían- era mejor dejar que los hechos hablaran por su propia fuerza. Jesús murió verdaderamente. En su muerte se dan todas las notas esenciales de cualquier muerte humana; el cuerpo pierde las operaciones vitales. Como en los demás difuntos, se interrumpió la interacción vital
de alma y cuerpo. Sin embargo, como concluye legítimamente la Teología, en las horas que permaneció muerto, cuerpo y alma de Jesús se mantuvieron unidos al Verbo.

Los Evangelios y todo el NT afirman también, o lo dan por sabido, que el cuerpo muerto de Jesús fue sepultado»: es más, la catequesis de la primitiva cristiandad acerca del Bautismo se fundamenta en este hecho. Así, Pablo explica: «Con El hemos sido sepultados para participar en su muerte» (Rom 6,4), aludiendo al rito de inmersión del bautizado en el agua, normal en los primeros tiempos de la Iglesia12• Pero el cuerpo muerto de Jesús no se corrompió, según afirman el libro de los Hechos de los Apóstoles (Act 2,31) y la tradición cristiana.

i) Fecha de la muerte.

Hay dos datos que sabemos con certeza. Uno es el día de la semana en que murió Jesús: un viernes del mes hebreo de nisan 14, que correspondió al de marzo-abril de nuestro calendario. El otro es el día de la Resurrección: el domingo o feria primera del mismo mes», al tercer día de su muerte». En cuanto al año de la Muerte, las mayores probabilidades están a favor del año 30 de la era cristiana, aunque no puede excluirse por completo el año 33. Finalmente, por lo que se refiere al día del mes, Jesús murió el 14 ó el 15 de nisán, correspondiente al 7 u 8 de abril, si se toma el año 30 de la era cristiana como el de la muerte

Resulta difícil determinar si la Muerte de Jesús acaeció el 14 ó el 15 de nisán. La razón es que no sabemos a ciencia cierta armonizar algunos datos de los Sinópticos con otros de San Juan 18• Se han propuesto diversas explicaciones, ninguna concluyente. La más razonable parece que tiene apoyo en los usos judaicos
de aquel tiempo. En efecto, la fijación del calendario tenía entonces una elasticidad que a nosotros hoy nos puede extrañar». Así, parece que los saduceos evitaban que la Pascua, que se celebraba el 15 de nisán, cayese en viernes, para no tener que hacer en el sábado siguiente la ofrenda de las espigas2º. Por esto hacían
caer el 15 de nisán en sábado y, en consecuencia, la ofrenda de las espigas en domingo. Por el contrario, los fariseos se atenían estrictamente a celebrar la Pascua en el día de la semana en que cayese.

En el año 30 de la era cristiana, la Pascua, 15 de nisán, cayó en viernes. Conforme a la explicación acabada de dar, los fariseos, con la mayoría del pueblo, debieron de comer la cena pascual en la noche del jueves al viernes y lo mismo debió de hacer Jesús con sus discípulos, según relatan los Sinópticos. Pero
los príncipes de los sacerdotes, que pertenecían a los saduceos, celebraron la Pascua el sábado, esto es, el día siguiente.

En resumen, Jesús celebró la Última Cena en la noche del jueves al viernes y murió ese viernes, en las primeras horas de la tarde. Para los fariseos ese viernes era la Pascua y 14 de nisán ( = 7 de abril). Los Sinópticos parecen haber seguido este cómputo. Para los saduceos, el 14 de nisán y Pascua lo debieron de trasladar al día siguiente, sábado (= 8 de abril). El Evangelio de Juan parece aludir a este cómputo, al señalar que los príncipes de los sacerdotes no habían celebrado aún la Pascua el viernes (Ioh 18,28).

ii) La edad de Jesús al morir.

No sabemos con exactitud la edad de Jesús al morir. Tradicionalmente se decía que era de 33 años. La estimación se fundaba en el pasaje de Le 3 ,23: Tenía Jesús al comenzar [ su ministerio público] como unos treinta años. A esos treinta se añadían los tres y pico, muy probables, de duración de su ministerio. Pero hoy día los cómputos resultan más complicados. En primer lugar, el nacimiento parece que debe colocarse unos seis o siete años antes de la era cristiana. El año del comienzo del ministerio público debió de ser el 27 de
la era cristiana, a tenor de los cálculos sobre las referencias de Le 3,1-222• La duración más probable del ministerio público fue de tres años y pocos meses. Hay también posibilidad, aunque menor, de que durase unos dos años y pocos meses». Si a esos 27 años, se le suman los tres y pico (o dos y pico) del ministerio y
los seis o siete anteriores a la era cristiana, llegamos a la edad de 35 ó 36 años a la hora de su muerte. La cuestión no está resuelta definitivamente, pero hoy día esta última estimación parece más probable que la tradicional.

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Siguenos en Facebook

MiFeCatolica.net

Somos un sitio de difusión católico enfocado en compartir la Fe de nuestra amada Iglesia Catolica.

Email Us: info@mifecatolica.net

Suscribete

Suscribete a nuestro Boletin!