Evangelio de Hoy Lunes 3 de Noviembre de 2025 y Lecturas de la Misa
Primera Lectura
De la carta del apóstol san Pablo a los romanos 11, 30-36
Hermanos: Así como ustedes antes eran rebeldes contra Dios y
ahora han alcanzado su misericordia con ocasión de la rebeldía de los
judíos, en la misma forma, los judíos, que ahora son los rebeldes y que
fueron la ocasión de que ustedes alcanzaran la misericordia de Dios,
también ellos la alcanzarán. En efecto, Dios ha permitido que todos
cayéramos en la rebeldía, para manifestarnos a todos su misericordia.
¡Qué inmensa y rica es la sabiduría y la ciencia de Dios! ¡Qué
impenetrables son sus designios e incomprensibles sus caminos!
¿Quién ha conocido jamás el pensamiento del Señor o ha llegado
a ser su consejero? ¿Quién ha podido darle algo primero, para que
Dios se lo tenga que pagar? En efecto, todo proviene de Dios, todo
ha sido hecho por él y todo está orientado hacia él. A él la gloria por
los siglos de los siglos. Amén. Palabra de Dios.
Salmo Responsorial
R. A ti, Señor, elevo mi plegaria.
Mírame, Señor, enfermo y afligido; defiéndeme y ayúdame,
Dios mío. En mi cantar exaltaré tu nombre, proclamaré tu gloria,
agradecido. R.
Se alegrarán al verlo los que sufren; quienes buscan a Dios tendrán
más ánimo, porque el Señor jamás desoye al pobre, ni olvida al que
se encuentra encadenado. R.
Ciertamente el Señor salvará a Sión, reconstruirá a Judá; la heredarán
los hijos de sus siervos, quienes aman a Dios la habitarán. R.
Aclamacion antes del Evangelio
R. Aleluya, aleluya.
Si se mantienen fieles a mi palabra, dice el Señor, serán
verdaderamente discípulos míos y conocerán la verdad. R. Aleluya.
Evangelio de Hoy Lunes 3 de Noviembre de 2025
Del santo Evangelio según san Lucas 14, 12-14
En aquel tiempo, Jesús dijo al jefe de los fariseos que lo había
invitado a comer:
“Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos, ni a
tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos; porque puede
ser que ellos te inviten a su vez, y con eso quedarías recompensado.
Al contrario, cuando des un banquete, invita a los pobres, a los
lisiados, a los cojos y a los ciegos; y así serás dichoso, porque ellos
no tienen con qué pagarte; pero ya se te pagará, cuando resuciten
los justos”. Palabra del Señor.
Reflexion del Evangelio de Hoy
Algo característico de toda comunidad
cristiana es estar abierta, en particular a los que carecen
de lo más elemental. De esta forma sus integrantes serán
imitadores de la bondad misma de Dios. Con rasgos
muy precisos –sintetizados en la frase: «porque ellos
no tienen con qué corresponderte»– Jesús muestra aquí
un componente fundamental de esta caridad: el total
desinterés. Este amor evangélico no estará ya motivado
por los propios “vacíos”, sino que brotará de una «plenitud
interior». Si actuamos así, no dudemos en alcanzar incluso
impensables conquistas.
