- Conoce tu Fe

Creo en Dios

La confesion de Fe en el unico Dios, con la que los cristianos comienzan el Credo desde hace dos mil años, se remonta mucho mas atras en el tiempo. Las primeras palabras del Credo cristiano asumen el Credo Israelita, que suena asi en la confesion diaria desde su fe: «Escucha, Israel: Yahveh, tu Dios, es […]

La confesion de Fe en el unico Dios, con la que los cristianos comienzan el Credo desde hace dos mil años, se remonta mucho mas atras en el tiempo. Las primeras palabras del Credo cristiano asumen el Credo Israelita, que suena asi en la confesion diaria desde su fe: «Escucha, Israel: Yahveh, tu Dios, es el unico Dios».

 

Creo en un Dios de Vivos

Al confesar nuestra fe en Dios, los cristianos nos referimos al Dios «de vivos», al «Dios de Abraham, Issac y Jacob» (Ex 3,6; Mt 22,32), al Dios de Israel (Sal 72,18; Is 45,3 ; Mt 15,32), que es el «Padre de nuestro Señor Jesucristo» (2 Co 1,3). Conocemos a Dios por la historia de salvacion de Dios con los hombres. En esta historia Dios se nos aparece, El abre el camino y acmpaña a los hombres en su «peregrinacion de la fe». La fe no es otra cosa que recorrer el camino con Dios, apoyados (aman) en El, que va delante como «columna de fuego o de nube».

 

El Dios trascendente e invisible, en su amor, se ha hecho cercano, entrando en alianza con Israel, su pueblo. En la travesia del Mar Rojo, en la marcha por el desierto hacia el Sinai, en el don de la Tierra prometida, en la constitucion del reino de David… , Israel experimenta una ya otra vez que «Dios esta con el «, porque Dios es fiel a la alianza por encima de las propias infidelidades. Israel se siente llevado por Dios como «sobre alas de aguila» (Ex 19,4).

 

Creo en el Dios Unico

La profesion fundamental de Israel es la negacion de todos los dioses cincurvecinos. La confesion de fe en Dios se opone, simultaneamente, al politeismo y al ateismo. «Hay un Dios» es la negacion del «hay muchos dioses» y del «no hay Dios». El monoteismo de Israel, en todos sus Credos aparece con fuerza en medio del paganismo politeista de los pueblos vecinos.

Pero al mismo tiemop que Israel profesa su fe en el unico Dios, la historia de la alianza con Dios transcurre de un modo dramatico. Israel constantemente abandona al unico Dios vivo para adorar a los idolos de los pueblos vecinos. Dios, en su fidelidad, llama profetas, que envia como mensajeros suyos al pueblo, que denuncian la infidelidad, el adulterio del pueblo y la fidelidad de Dios: «¿Puede una madre olvidarse del hijo de sus entrañas? Pues, aunque ella se olvide, yo no te olvidare» (Is 49, 15). Dios se mantiene fiel a pesar de la infidelidad humana. «Pues los dones y la llamada de Dios son irrevocables» (Rm 11,29).

Como negacion de los dioses, la confesion de fe en el Dios unico significa la negacion de la divinizacion del pan, del eros y del poder, como potencias que, en fomas diversas, mueven y subyagan la humanidad. La adoracion de la fertilidad de la tierra, de la fecundidad humana y del poder son las tres formas de idolatria, a que se opone el reconocimiento de la unicidad de Dios. La aceptacion del Dios unico, al ingresar en la comunidad cristiana, suponia un cambio radical de la existencia de graves concecuencias. «!Muerte a los ateos!», gritaban a los cristianos de los primeros siglos. Pero «la verdad cirstiana afirmo siempre que si Dios no es uno, no es Dios» (Tertuliano).

Hoy han desaparecido irrevoablemente todos los dioses antiguos, pero no ha ndesaparecido los poderes en lo que se encarnaban, ni la tentacion de absolutizarlos buscando en ellos la vida y la felicidad. es algo que perteneces a la condicion humana, vendida al poder del pecado. La idolatria de la seguridad, del sexo y del exito -unificadas en el dios Dinero- amenaza al hombre de hoy tanto o mas que a los antiguos. En la medida que el hombre niega a Dios, en esa medida le persiguen los dioses y le alcanza, escalvizandole bajo su dominio.

 

Los dioses precristianos y los postcristianos son, en definitiva, los mismos, aunque quiza hoy hayan perdido su mascara de seres divinos y aparezcan bajo la mascara profana de modernidad, y cientificidad, liberacion o como quiera que se llamen. Dioses o idolos son todas las cosas que, «engañados por el tentador e inventor del mal y enemigo de la vida» ponemos en lugar de Dios, absolutizandolas y pidiendoles la vida y la felicidad. Idolos pueden ser: el dinero, el prestigio, el trabajo, el poder, el progreso, la ciencia, la tecnica, el placer, la nacion, las ideologias, el partido o el sindicato. Hoy es preciso hacer con los «catecumenos» lo mismo que hacia San Cipriano:

Para preparar an uestros hermanos a que hagan confesion publica del Señor con la firmeza del valor y de la fe, armandoles asi para el combate en la persecucion y en el martirio, en primer lugar ha de afirmarse que los idolos fabricados por lso hombres no son dioses, pues las cosas fabricadas no son superiores a quienes las fabrican ni pueden defender o salvar a nadie. Una vez destruido el culto de los idolos, enseñarles que solo a Dios debe darse culto. Asi esta escrito: «Adoraras al Señor tu Dios y a El solo daras culto»… «Pues en esto consiste la Vida eterna: en que te conozcan a  Ti como unico Dios verdadero y a tu enviado Jesucristo».

 

Creo en el Nombre de Dios

El texto central veterotestamentario para comprender la profesion de fe en Dios es la narracion de la zarza ardiente (Ex 3). En ella Dios revela su nombre a Moises, revelandose a si mismo. Moises pregunta: los hijos de Israel, a los que me envias, me diarn: ¿quien es el Dios que te envia? ¿Como se llama?: Y Dios dijo a Moises: «Yo soy el que soy», Asi responderas a los hijos de Irsael: «Yo soy»…

Dios no revela su escencia, su ser, sino que se manifiesta como un Dios presente y salvador en la historia de los hombres. El yo-soy significa mas bien yo-estoy, yo estoy con ustedes, salvandolos, soy su Dios , el Dios de sus padres, que me hare presente entre ustedes con mi fuerza salvadora.

En contra de la tendencia pagana por un dios local, por una divinidad concretada en un lugar y limimtada a el, el Dios de los padres representa un cambio radical. No es el Dios de un lugar, sino el Dios de las personas: el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, que muestra su presencia operante en todo lugar donde se encuentra el hombre. No es el Dios de la tierra, ligado a un lugar sagrado, sino el Dio de la historia. Yaveh es el Dios personal deseoso de relacionaes personales que se manifiesta alli donde el hombre se deja encontrar por El.

 

Creo en Dios Padre

El Credo llama a Dios Padre. Esta palabra vincula el primer articulo de la fe con el segundo. A Dios solo le conocemos real y plenamente en Jesucristo, su Hijo: «A Dios nadie le ha visto jamas. El Hijo unico, que esta en el seno del Padre, es quien nos lo ha dado a conocer» (Jn 1,18).

Novedad de la fe cristiana

El Dios uno y trino del cristianismo supera la «unidad sin riqueza interior» del monoteismo judio y la «multiplicaidad sin limite y contradicotria en si misma» del politeismo pagano (Maximo Confesor).

La fe monoteista no explicita aun la novedad de la fe cristiana en Dios. Necesitamos completar la formula, diciendo «cren en Dios Padre». En esta primra palabra añadida al nombre de Dios se nos resume el conjunto del Credo cristiano. Ella nos introduce en la asombrosa novedad de la fe cristiana en la revelacion trinitaria de Dios.

El oriente antiguo y tambien Israel ha llamado a Dios Padre en relacion al pueblo, confesando que el pueblo debe su origen a Dios. A traves del nombre de Padre, Dios es honrado como creador y señor -potente y misericordioso- que exige del hombre veneracion y obediencia. En Israel, ciertamente, la paternidad atribuida a Dios no se funda en el hecho de engendrar, como ocurre en otras religiones. Dios es llamado Padre por la eleccion que Dios hace de Israel como su primogenito (Dt 14, 1-2).

Pero la gran novedad la hallamos en el Nuevo Testamento, donde se inspira la profesion de fe cristiana. Dios se revela como Padre de nuestro Señor Jesucristo. Asi, la palabra Padre del Credo no se refiere al hecho de que Dios sea el creador y señor del hombre y del universo, sino al hecho de que ha engendrado a su Hijo unigenito, Jesucristo, el cual como primogenito es hermano de todos sus discipulos. Pues a todos los elegidos, el Padre, antes de todos los siglos, «los conocio de antemano y los predestino a reproducir la imagen de su Hijo, para que El fuera el primeogenito entre muchos hermanos» (Rm 8,28-30).

En efecto el Nuevo Testamento pone constantemente en labios de Jesus la palabra Padre. En San Juan Padre es sinonimo de Dios. El temrino Abba, utilizado por Jesus para dirigirse a Dios como Padre, es algo tan insolito en toda la literatura judia, que no «expresa tan solo la obendiencia filial en su relacino con Dios, sino que constituye la expresion de una relacion unica don Dios.

 

Creo en Dios Todopoderoso

Como para el Antiguo Testamento, tambien para Jesus Dios es el Señor de la Historia, que ayuda y salva, libera y rediem. Los milagros de Jesus son una manifestacion del poder salvador del Padre, que actua a traves de El (Mt 12,28) «porque nada es imposible para Dios» (Lc 1,37).

 

Dios es el Señor

Dios es el Señor (Adonai), que esta por encima de todo lo creado: «Señor Dueño nuestro, que admirable es tu nombre en toda la Tierra. Ensalzaste tu majestad sobre los cielos. (Sal 8,2). Y amas aun que la creacion, la historia de salvacion ensalsa su majestad, al manifestarlo como «Señor, Señor, Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clelmencia y fidelidad» (Ex 34,6). El señorio de Dios se manifiesta en favor del creyente que se apoya en El.

Dios omnipotente en el Amor

El poder de Dios es el poder de su gracia, de su misericordia invencible, onmipotente en el amor y en el perdon. Es un poder que suscita la alegria de los pobres y de los pecadores. Pueden confiar en que Dios es para ellos como un padre que aguarda al hijo prodigo, le perdona e incluso celebra su vuelta con una gran fiesta. Es un amor sin limites: todopoderoso.

En la salvacion y en el juicio para los ricos y los que se creen justos, se manifiesta de igual manera la omnipotencia de Dios Solo porque Dios es todopoderoso puede , movido por su amor, salvarnos en cualquier situacion contra los poderes del mal. Solo el amor omnipotende de Dios puede ser e l fundamento de nuestra esperanza. En sentido biblico, la justicia de Dios significa el don gratuito de Dios al hombre, que hace  justo al pecador que lo acoge.

Dios padre omnipotente en la resureccion del Hijo

La omnipotencia de Dios en el amor, como Jesus la ha predicado y vivido se manifesto sobre todo en la muerte y resureccion de Jesus, donde realmente Dios «glorifico su nombre» (Jn 12,28) En la muerte de Jesus, Dios se dirigio al debil y desecho de los hombres y le resucito rompiendo las ataduras de la muerte»  (Hch 2,24). Por la muerte y resureccion de Jesus hemos sabido definitivamente quien es Dios, el Padre Todopoderoso: «el que da vida a los muertos» (Rm 4,17). La fidelidad creadora de Dios Padre y su omnipotencia en el amor brillan unidas en la muerte y resureccion de Cristo. «La soberana grandeza de su poder» se revelo plenamente «resucitando a Jesus de entre los muertos» y «sentandolo a su derecha» como Señor de todo.

 

Todo es posible para Dios

«Creo en Dios» significa estar , como Abraham, como Maria, abiertos a lo imposible, «esperando contra toda esperanza», «pues nada es imposible» «al poder del Altisimo» (Lc 1,35-37) y reconocer agradecidamente, como creacion de Dios lo imposible acontecido: «Proclama mi alma la grandeza del Señor… porque el Poderoso ha hecho obras grandes en mi» (Lc 1,46).

La revelacion definitiva de Dios, Padre Todopoderoso, en Jesucristo es el fundamento de nuestra esperanza en el reino futuro de Dios, en el que Dios sera todo en todas las cosas (1Co 15,28). Como concluye la Escritura, en su ultimo libro:

Dice el Señor Dios: Yo soy el Alfa y la Omega, el que es, el que era y el que viene, el Todopoderoso (Ap 1,8).

 

Creo en Dios Todopoderoso Creador del Cielo y de la Tierra

Como para el Antiguo Testamento, tambien para Jesus Dios es Creador, que ha dado el ser a todas las cosas, las cuida y las conserva. La solicitud de Dios como Padre nos manifiesta en toda la creacion, en la hierba y en los lirios del campoo y en las aves del cielo. Hace salir su sol sobre buenos y malos y manda la lluvia sobre justos en injustos. Ni un solo cabello cae de nuestra cabeza sin que El lo sepa y quiera.

El cristiano puede confesar a Dios como creador y, por tanto, que el mundo es bueno, si ha tenido un encuentro personal con Jesucristo, en quien conoce a Dios como «Aquel que resucito a Jesucristo de entre los muertos y llama a las cosas que no son para que sean» (Rm 4,17).

 

Dios salvador es el Dios creador

El Dios salvador y redentor, en cuanto experiencia vital existencial, es anterior al Dios Creador. El mundo, como creacion de Dios , es el lugar del encuentro de Dios y el hombre en el peregrinar de la fe. El mundo es el lugar de la historia del hombre y de la historia de salvacion de Dios. La presencia de Dios hace que la historia del hombre en el mundo sea historia de salvacion.

Confesar a Dios como el Creador del cielo y de la tierra» quiere decir que todo el mundo, la realidad entera que me envuelve y me hace star enclavado en el tiempo y en el espacio, es creacion divina, obra de sus manos. Buena, por tanto: «Y vio Dios todo lo ue habia hecho y era muy bueno» Buena, y querida por Dios : «Tu has creado el universo; por tu voluntad lo que no existia fue creado». «Porque El es bueno, existimos», sintetiza San Agustin.

La Creacion : manifestacion de la gloria de Dios

Al ser la creacion obra de Dios, el mundo es una manifestacion de la gloria de Dios. El canto a la creacion, como aparece en los salmos y en varios textos sapienciales de la Escritura, es un canto a la sabiduria de Dios, al poder de Dios a la cercania salvadora de Dios: «Los cielos cantan la gloria de Dios»

En el cantico de los tres jovenes se convoca a toda la creacion -cielo y tierra, sol luna y estrellas , rocio, lluvia, relampago, y nubes, aves del cielo y peces del mar, atodo lo que existe- para que cante la gloria de Dios.

Pero al confesar a Dios como Cerador del cielo y de la tierra, declarando el señorio de Dios sobre toda la realidad, en el fondo estamos confesando que el mundo no es Dios. Todas las cosas creadas, como salidas de las manos de Dios, son buenas, pero ninguna es sagrada, divina, con poderes magicos. Absolutizar algo es idolatria, caer en la vacuidad de los idolos.

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