Hermosa oración para suplicar al espíritu santo, de Agustín de Hipona.
Oh divino Amor, lazo sagrado que unes al Padre y al Hijo.
Espíritu todopoderoso, fiel consolador de los afligidos, penetra en los abismos de mi corazon; haz brillar en el tu esplendorosa luz.
Esparce allí tu dulce rocío a fin de hacer cesar su grande aridez.
Ven dulce Consolador de las almas desoladas, refugio en los peligros y protector en la miseria.
Ven tu que lavas a las almas de sus manchas y curas sus llagas.
Ven, fuerza del débil, apoyo del que cae.
Ven doctor de los humildes y vencedor de los orgullosos.
Por nuestro Señor Jesucristo, mi Salvador, que contigo y con el Padre vive y reina, siendo Dios, por los siglos de los siglos.
Amen
San Agustín de Hipona
